miércoles 16 de enero de 2008

El atroz encanto de ser Argentinos II (Marcos Aguinis)

En su nueva obra, Aguinis retoma el tono crítico y de denuncia, que eleva a la indignación y hace descender a la complicidad con el lector. Recorre la situación institucional, política, económica, educativa y hasta el estado de ánimo argentino. "Si no hay una toma de conciencia sobre la necesidad de consolidar las instituciones, en un plazo de no más de 20 meses la Argentina va a empezar a tener signos parecidos a los de la crisis de 2001".El autor sostiene que luego de haber tocado fondo y atravesado la peor crisis de la que tengamos memoria, la Argentina empezó a recuperarse y se dieron circunstancias nacionales e internacionales beneficiosas para el país. La sensación (para Aguinis) es que estamos perdiendo esa oportunidad. 

En aquel momento se tuvo conciencia de que nuestras instituciones estaban muy débiles y eran incapaces de contener al país y permitirle superar esa situación. Hoy nuestras instituciones están más débiles todavía y son objeto de una permanente agresión, descalificación y abaratamiento. Tenemos un Congreso que se ha convertido en una "casita vacía", porque le han quitado una gran cantidad de atribuciones y los legisladores se entretienen con temas secundarios. Y una Justicia que es una "casita ocupada" porque está dominada por el Poder Ejecutivo y no tiene la independencia que el país necesitaría.Todo ello genera una desconfianza interna y externa que en un no muy largo plazo nos puede volver a provocar una seria crisis. 

La inflación va a continuar creciendo porque no hay inversión genuina. La Argentina en un tiempo  competía con Brasil por el liderazgo en América latina. Hoy ya no sólo no competimos, sino que parecemos un apéndice de Venezuela. La ciudadanía salió con las cacerolas cuando se le afectó el bolsillo. Pero no lo hizo cuando el Congreso entregó poderes extraordinarios al jefe de Gabinete. Esto revela una falta de conciencia cívica.

El libro habla también de la popularidad del presidente. Kirchner es popular por la fascinación que tenemos los argentinos por el tyranno, que es el hombre de la mano fuerte, el matón, el que grita, el que amenaza, el que asusta. También porque en la sociedad argentina se está dando una recuperación, y el dinero que aportan los turistas, la soja y la construcción ha tranquilizado las conciencias. Pero esta popularidad puede caer fácilmente porque los argentinos hemos demostrado ser muy poco estables en materia emocional. Al Presidente se lo escucha decir que no le tiene miedo a nada. Yo no sé si es cierto, pero lo que sí puedo decir es que él nos mete miedo a nosotros. El aspecto positivo es que la sociedad argentina tiene recursos humanos tan abundantes que, a pesar de toda la decadencia, todavía tenemos un buen nivel cultural, nos desempeñamos de manera brillante en el exterior. Hay un área de la Argentina que sigue siendo moral y culturalmente sana, que no se deja arrastrar. Lo que ocurre es que en las elecciones hay un caudal muy grande de voto cautivo.A mi criterio el libro de Marcos Aguinis es de recomendar a los jóvenes y también a todas las personas que como (quien escribe) están convencidas que el peronismo y la mentalidad populista no tienen lugar en la cultura posmoderna.

1 commenti:

pascual dijo...

AGUINIS ES UN IMPERIALISTA ME LLAMA LA ATENCION QUE UN TIPO COMO USTED LO DEFIENDA